La Nación Mujer

Domingo 18 de octubre de 2009

Lic. Gloria Alrá

Tener hijos después de los 35, una tendencia en alza En la provincia de Buenos Aires, más mujeres retrasan la maternidad

Domingo 18 de octubre de 2009 | Publicado en edición impresa

Valeria Musse

LA NACION

LA PLATA.- "No se me cruzó tener un hijo antes de los 30 años", dijo Lucrecia Carpinetti, mamá primeriza a los 34. No es la única: representa la creciente cantidad de mujeres que, en diez años, ha priorizado la estabilidad laboral y el desarrollo profesional antes que ser madre. El año pasado, 98.000 de los 280.000 niños nacidos en el distrito tuvieron madres mayores de 30 años.

Así lo expone un informe de la Jefatura de Gabinete de la provincia de Buenos Aires, que señala que la población femenina de las capas altas y medias tiende a posponer la maternidad entre los 20 y 30 años y a iniciarla después de los 35, con un sensible aumento en la franja etaria posterior a los 40 años.

Lucrecia y su esposo, Federico, decidieron buscar a su primer hijo cuando ya estaba casi terminada su primera casa. Antes, la mujer, consciente de que un niño insume mucho tiempo, ya había obtenido su título de grado en Ciencias Sociales y su magíster en Comunicación Digital. Su esposo también se había profesionalizado.

Gaspar hoy ya tiene 14 meses y Lucrecia, 36 años. "El tiempo con él lo disfruto al ciento por ciento", dijo, orgullosa, a LA NACION. Para ella, todo hubiera sido distinto de haber tenido antes a su hijo. "A esta edad, tomás tus propias decisiones y sos más consciente del parto", contó. Así fue que resolvió traer al mundo a su niño de manera natural, sin tratamientos invasivos para ella ni para su bebe.

Al momento de la lactancia materna, esta mujer, oriunda de la localidad platense de Villa Elisa, no dudó un momento en alimentar a su pequeño, aún en las reuniones de directivos de la empresa de seguros donde trabaja. Algo la amparaba: su puesto gerencial. Lucrecia aclaró: "Distinta hubiera sido la situación cuando recién comenzaba a pelear por un trabajo".

Cambios notorios

Aunque la mayor cantidad de partos todavía se produce en mujeres que tienen entre 20 y 24 años, en la provincia de Buenos Aires, en la última década, la cantidad de esa franja etaria disminuyó y, en contraposición, se acrecentó a partir de los 35.

En esos casos, indicó el doctor Mario Lovisuto, jefe del servicio de Ginecología de la maternidad del hospital San Martín de La Plata, pese a que "no está demostrado que la fertilidad se vea afectada a partir de los 35 años y que el embarazo está relacionado con la salud de la madre", las mujeres suelen hacerse estudios previos para minimizar los riesgos.

El titular de la cartera sanitaria provincial, Claudio Zin, enfatizó que luego de los 40 años los controles, sí, deben ser más exhaustivos.

Hace 13 años, después de cumplir 30 y de formalizar una relación de pareja, la profesora de letras, Cecilia Tappatá, tomó la decisión de ser madre. No fue fácil para ella y, aunque se hizo varias inseminaciones artificiales, no lo logró, sino hasta los 41. Sorpresivamente, Cecilia quedó embarazada y, en nueve meses, "el milagro" llamado Lucio se hizo realidad. "Quizá habría sido menos traumático si no hubiera retardado el tiempo", se lamentó.

Para Gloria Alrá, directora de la Red Psicológica de la provincia, la situación se despliega en un contexto actual en el que la mujer es considerada como tal más allá de si es madre o no. Tiene que ver con su desarrollo profesional y la búsqueda de una pareja formal. Sin embargo, advirtió que esa decisión de postergar dependía de otros factores. "Hay un reloj biológico que no se puede modificar", indicó.

Sandra no tuvo ningún miedo pese a que Joaquina llegó a su vida cuando tenía 38 años. Ella, tan independiente como era hasta antes del nacimiento de su hija, sintió que estaba preparada para la maternidad a esa edad y, por eso, dejó que pasara el tiempo. Hoy, con 42 años, su vida ha cambiado completamente, y asegura: "Fue una de las mejores decisiones que tomé".