El tratamiento psiquiátrico

Por Dr. Romina Bonadeo

RedPBA cuenta con un servicio de interconsulta psiquiátrica, coordinado por la Dra. Romina Bonadeo.

A continuación, damos a conocer una breve reseña del criterio que compartimos.

“Sería muy conveniente pensar la Psiquiatría como una disciplina que se conjuga con el tratamiento psicológico para colaborar desde su especialidad, con la superación del problema del paciente.

Es falsa la opción que obliga a definir por solo uno de los tratamientos, así como también que permanezcan desligados y funcionando sin conexión entre ambos.

Es muy útil contar con un criterio compartido acerca de este principio. El primer beneficiado es el paciente, ya que encuentra a dos profesionales cooperando entre sí para su diagnostico y procedimiento mas adecuado.

Seria muy conveniente también informar al consultante acerca de aquello de lo que se ocupa cada uno, y despejar toda duda sobre los aspectos concernientes a la medicación, que sólo es recetada y controlada por el psiquiatra. El espacio para el trabajo terapéutico basado en la palabra, debe mantenerse en la relación con el psicólogo.

Ambos profesionales se comunicarán para tener el diálogo necesario en función del tratamiento.

Con respecto a la medicación, ésta debe ser cuidadosamente evaluada por el psiquiatra quien deberá controlar el seguimiento de los efectos provocados por la misma, la revisión de la dosis y los cambios que requiera.

Muchas veces el paciente ha tomado a su cargo la decisión de continuar o no con algún tratamiento indicado hace muchos años atrás. Las consecuencias tóxicas son entonces muy complicadas de revertir, provocando daños irreparables. Es por eso que me parece fundamental hacerle conocer al consultante los riesgos de abandonar o modificar las indicaciones dadas por el profesional. Y creemos que es una apelación a la responsabilidad de todas las partes comprometidas en llevar adelante el delicado proceso de curación.

El diagnóstico que realiza el psiquiatra se hace cuidadosamente desde parámetros médicos muy precisos, tendientes a actuar puntualmente sobre el problema una vez hallado. Esto lleva una serie de entrevistas donde desplegar el cuestionario que ayuda a prescribir correctamente el medicamento. Durante el desarrollo de las mismas pueden aparecer para el mismo paciente, datos de su historia o asociaciones importantes a algunos acontecimientos de su vida donde estuvo comprometido emocionalmente. Es allí donde el psiquiatra sugerirá trabajar el material en el ámbito psicológico, donde el diagnóstico y tratamiento responden a los parámetros de esa disciplina.

Subrayo esto, ya que debe quedar muy claro que ninguna puede reemplazar a la otra, sino que deben entenderse como convergentes en un objetivo que les es común.

Y tal vez como una reflexión final, transmitimos nuestra preocupación por el desmedido e irracional uso de psicofármacos que el negocio de los laboratorios alimenta hasta la perversión, alentando un aspecto muy peligroso de la conducta humana: la apuesta a la magia, el milagro, la comodidad, la desresponsabilización del sujeto en la construcción de su proyecto vital.

Allí “la pastilla” cobra un valor degradado, enmascarando la pulsión de muerte y la alienación de un individuo amaestrado, adormecido, sin deseo…fácilmente manipulable.”